We need feminism

Tener una mirada feminista supone que la crítica hacia el mundo se va a hacer teniendo en cuenta la desigual situación en la que se ubica cada persona debido a la estructura cisheterosexista (¡toma palabro!) de la sociedad.

Por todos es sabido que se sobreentiende y nos enseñan que existen dos sexos, en función de dos genitales y, a su vez, a esas personas a las que han asignado un género en función de sus genitales, se le imponen aspiraciones y expectativas. Entre ellas está la expectativa de que sean heterosexuales, con todo lo que ello conlleva.

Es decir, no hablamos solo de que se relacionen o deseen a personas del que se considera sexo “opuesto”, sino que se imponen todo un tipo de criterios de aceptación sobre ese tipo de relaciones: monógamas, no de alta promiscuidad (especialmente si eresmujer), que busquen mantenerse a lo largo del tiempo, tener hijxs,… y que cuyos encuentros eróticos finalicen en cópula.

Ya ciñéndonos a quienes cumplen con las expectativas, tenemos vencedorEs y vencidAs. En este esquema, una mujer no vale tanto como un hombre. Y no os engañéis, esto no es sólo de “esos países en desarrollo”. O, ¿acaso el ocio de las chicas y de los chicos se organiza igual? ¿acaso una chica usa igual el espacio público que un chico? ¿acaso no se nos insulta de forma diferente en función de nuestro sexo siendo los insultos ligados a cómo vivimos el placer los más peyorativos para las chicas? Y así puedo seguir todo el día.

Pero es que, además, este sistema arremete contra todas aquellas personas que no cumplen con lo que se espera de ellos: con las mujeres y los hombres que no cumplen con los mandatos de lo que se supone es ser mujer y hombre, con quienes pretenden no ser binarixs, con quienes no tienen deseos heterosexuales, ni establecen relaciones monógamas, ni practican lo que se entiende como “lo normal” en sus encuentros eróticos,… Pensar sólo en el colectivo LGTBI es centrarse en la punta del iceberg. Son quienes sufren las violencias más directas, a veces, hasta institucionales, pero luego hay mucha más gente cuyos modus vivendi no son bienvenidos.

Por todo ello, no podemos actuar como si nada de esto ocurriera, porque especialmente esto es causa de cómo se viven muchas cuestiones ligadas a la sexualidad. De ahí, que somos un espacio para todxs y que defiende a todxs.

¿Sobre la perspectiva feminista? Pues, algo ya se deduce, ¿no? Creemos que más que apostar por una vertiente feminista, debemos tener en cuenta todas las aportaciones y utilizarlas para actuar sobre la desigualdad en sus diferentes formas.

Por ello nos gusta la metáfora de las gafas violetas. No es tanto que usemos uno u otro discurso, sino que tenemos ese filtro para todas las realidades y en el análisis de cada cual veremos lo que nos aportan los diversos feminismos a la crítica.

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