Después de la tormenta, ¿siempre llega la calma?

Esta vez no. Lo siento, pero no. Espero que no.
 
Este breve artículo va en respuesta al reportaje anoche emitido de Conexión Samanta: "Entre dos sexos".      

Antes de ponerme a hacer críticas que pretendo que sean constructivas, quiero detenerme en los aplausos. Agradecer la audacia de todos los protagonistas por compartir su historia, cada cual a su manera y como se sentía capaz. Un gran acierto de la organización el dar voz a quienes viven la situación de primera mano. Hasta aquí.
 
¿'La situación'? ¿Qué situación? Ahí nos viene el primer problema. Porque en un intento de hablar de 'cosas novedosas' se han mezclado 'intersexualidad' con 'intergénero'.  Personas con una corporalidad no catalogada como “normal” desde el punto de vista dimórfico  con personas que van en contra del dimorfismo con su día a día.
 
El segundo problema son los conceptos. Tanto éstos como el 'tonito' de todo el reportaje (fallo, error, anomalía, relaciones sexuales plenas,…) demuestra una ausencia total de la sexología.
 
La intersexualidad es una cualidad inherente a todo ser humano, puesto que todo ser humano tiene cualidades femeninas y masculinas, o gínicas y ándricas. Todo ser humano ha sido expuesto a la ginización y a la andrización.
Decir que alguien es intersexual cuando lo que hay detrás es un caso de 'ambigüedad genital' (o mejor dicho, unos genitales estadísticamente menos frecuentes y diferenciados de los más frecuentes) es desfigurar la realidad. Voy un paso más, un genital que no encaja en lo que entendemos por pene o vulva (sí, Samanta, y todos quienes ayer gozaran con este programa, hay
algo más que la vagina
y ese algo más se llama vulva) no es una ambigüedad, es una muestra de diversidad.
 
Entonces, ¿cómo llamar a la mayoría de los  casos de este reportaje? O mejor, ¿cómo reflejar el verdadero problema que mostraba el reportaje? Pues… “Cuando creemos que hay dos y sólo dos”, “Sexualidad:
algo más que dos formas”,… No sé, se me ocurren mil y un nombres, pero claro, para ello hay que consultar a la sexología.
No, no creo que sepa más que los protagonistas sobre lo que han vivido, sobre su identidad y sobre los porqués de esta identidad. Pero sí que creo que puedo otorgar una explicación más interesante que la dicotomía sexo/género donde el sexo no es más que 'genital macho', 'genital hembra'. Yo o cualquier colega de la sexología.
 
Para entender lo que los sexólogos llamamos sexo sólo hay que acordarse de Simone de Beauvoir. El segundo sexo. Con ello se refería a las mujeres. No a sus vulvas, sino a ellas como ser. Y todos los seres sexuados somos intersexuales. No podemos no serlo. No obstante 'venimos' (¿o aún estamos?) de un pasado en el que se creía que había penes y vaginas (ni vulvas), para conseguir penes en vaginas. Y eso era lo importante, lo que se debía, y lo normal.
 
Me pregunto si aún estamos porque este  reportaje rezumaba a dimorfismo sexual y dónde más claro se hacía ello era en la morbosa pregunta sobre si tenían “relaciones sexuales completas”. ¿'Completas'?
En serio, ¿completas? No me digáis que es “una forma de hablar”, porque es una forma de normativizar y de simplificar/tergiversar el hombre a penetrador y la mujer a penetrada.
Mira, yo no sé qué se entiende por relaciones sexuales completas. Porque, para empezar, no comparto el concepto de relaciones sexuales en el sentido que aquí se utiliza.
Además, porque me parece heteronormativo, copulacéntrico/coitocéntrico, dimorfista,… y así puedo seguir todo el día. Porque un hombre y una mujer no necesitan, respectivamente, penetrar y ser penetrada para tener un encuentro satisfactorio.
 
Si aunque vayamos de modernxs  seguimos haciendo reportajes como queriendo justificar 'todo lo normales que son a pesar de sus pesares' y seguimos utilizando escalas de evaluación externas, no hacemos nada más que convertir a 'los intersexuales' en los nuevos monos de feria televisivos, como ya lo fueron 'los trans' en su día. Y paso.

El morbo vende, pero el morbo no puede ir sólo. Anoche faltó una mayor profundización en eso que llamasteis 'intersexualidad' e 'intergénero'; sobre todo en el segundo. Anoche  faltaron conceptos e incluso más historias. Y también, obviamente, faltó la sexología.  

Add Comment