Cómo ser románticx y no morir de patriarcado

El concepto de amor romántico da casi tantos líos como los que soluciona. El motivo principal es que la mayoría de la gente que lo rechaza ignora el significado que se le ha dado desde las Ciencias Sociales. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo! 

En las Ciencias Sociales, se entiende “el amor romántico” como un modelo específico. El modelo que tiene altas expectativas de exclusividad y sacrificio. Por no decir que aspira a un amor infinito e incondicional que, obviamente, ni existe, ni es triste que no exista.

Pero denunciando el “amor romántico” (yo, personalmente, prefiero la expresión “amor fusión”) no se pretende castigar el romanticismo si entendemos como tal el moñerismo y la ñoñería.

Es más, se puede ser feminista, se puede entender que las relaciones óptimas son las basadas en una interdependencia satisfactoria para todas sus partes y ser muy moñas. Pero que muy muy moñas. Una cosa, no quita la otra, o no debería.

Pero por si dicho así no os aclaro mucho, he aquí 5 tips para cómo ser románticx sin morir de patriarcado:

 

  • Existe el amor para toda la vida: el propio

Es el único e inigualable. No hay otro amor esencial para la vida y el único sin el cual la vida carece de total sentido: el amor propio. 

Si no tenemos este amor asegurado, seguro nos van a dañar. Porque no vamos protegidxs. Porque lo primero para ser tratado bien es sentirse una persona digna del amor de los demás.

 

  • Haz promesas razonables, no imposibles

“Siempre estaré contigo”. ¡¡Qué bonito… o qué horrible!! Todo depende de cómo lo entendamos. Pero está claro que a mucha gente se nos va. Nos pillamos, nos enamoramos, nos da el subidón eufórico ¡y se nos queda corto hasta el amor eterno!

El enamoramiento, es lo que tiene. Que todo brilla y huele maravilloso.

Pero debemos ser conscientes de que es eso: una fase.

Por eso, no prometas más de lo humanamente posible. Sé consciente de que hay veces que exageramos porque nuestro corazón y nuestras tripas nos lo piden, pero el amor no es 200% full-time. El amor es cuidado, pero tanto de la otra persona como de ti misma.

Las relaciones satisfactorias sobreviven al enamoramiento y ahí viene el conocimiento en profundidad. De ahí que el primer consejo sea que “no tomes compromisos para más allá del enamoramiento en plena fase del enamoramiento”.

 

  • Crea tu amor, no compres cuentos prefabricados

De hecho, un 71% de las personas que contestaron a mi encuesta en twitter (@HarleyQuir) afirmaron que "pasan de fechas impuestas" y no celebran días como el de hoy, sino que prefieren centrar en fechas propias. 

No es obligatorio pasar del calendario, pero sí pasar de criterios externos que nos hagan mal y no nos sirvan. Ya sea para celebrar o no San Valentín, como para celebrarlo de una forma u otra. 

 

  • No busques un amor de película, que sólo dura dos horas

El papel lo aguanta todo… y el carrete del film, también.

La vida real no. La realidad, aguanta cosas mejores: la vida.

Ésta no es siempre ideal, ni los planos son perfectos, pero es más enriquecedora cuando estás dispuesta a vivirla en su equilibrio. Apreciando la intensidad y la tranquilidad. Las aguas vivas y las mansas.

El amor de la vida real, si llega a serlo, sobrevive al enamoramiento y ahí es donde hay que encontrar la magia en la rutina.

Por tanto, no quieras algo intensísimo, que eso se acaba rápido porque no se puede aguantar eternamente. Digamos que es como comer tu comida favorita; suena muy guay, pero al quinto día ya la aborreces.

 

  • No adores, acepta

Adorar, idolatrar, admirar… es no ver los fallos, negarlos y culpabilizarnos de todo lo que salga mal.

Aceptar a cada persona con su lado bueno y su lado malo, ser consciente de ambos y sentirte capaz de señalar cómo te hace sentir cada una de sus características. Eso es querer. Siempre para bien, porque hasta de las dificultades y los desencuentros se puede llegar al consenso y a nuevas formas de relacionarse.

 

Estos son mis 5 tips. Pero la verdad que son resumibles en una sola clave: se puede hablar moñas, pero siendo consciente de los límites a la vida moñas. Podemos hablar, actuar y agradecer como si no fuera a cambiar nunca, siempre que seamos conscientes de que nadie nos debe nada ni debemos nada a nadie. Que todo puede acabar, pero que no será más que un nuevo comienzo.

Esta es la clave de un amor moñas pero no romántico: disfrutar siendo consciente de su fugacidad y cuidándolo para que dure bien lo máximo posible.

 

 

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