5 cosas que aprendí con la copa menstrual

Hace días tuve una mini-conversación por twitter sobre la copa menstrual y recordé todas las cosas que aprendí, hace ya 8 años cuando empecé a usarla. Podría hacer un post kilométrico, pero me ceñiré a compartir 5 cosas que aprendí con la copa menstrual. ¡Espero que os ayude a conocerla mejor!

  • No menstrúo tanto como pensaba

Yo, como un altísimo porcentaje de personas menstruantes, podría jurar e hiperjurar que me desangraba. La cantidad de tampones que usaba me parecía una burrada y aquello era un no parar.

Como yo me sentía antes de la copa

Sin embargo, con la copa, viendo la totalidad de horas que podía pasarme sin vaciarla, flipé. Mi concepto sobre mi regla cambió del todo. Desde entonces, creo que soy un punto intermedio.

  • Generaba un montón de basura antes

No sé cómo tenéis organizadas las basuras en casa o cómo gestionáis la basura de tampones, compresas… lo que fuera. Pero yo tenía claro que esa semana mi basura la tendría que cambiar al menos una vez más. Me parecía una burrada de plásticos, deshechos… Además, no todos los baños a los que iba tenían basuras adecuadas para esos residuos.

Con la copa, el único residuo es la propia sangre y la copa cuando la tengas que desechar. En mi caso, que he resultado ser extrañamente organizada para esto, hace prácticamente 8 años que no genero residuos por la regla. 

  • Mi sangre no es ácido corrosivo, no me pasa nada si la toco

¡Obvio! Jajaja… pero es que socialmente sigue habiendo mensajes que nos ayudan a tener ‘un asco especial’ a esta sangre. Con la copa, me he reconciliado con mi cuerpo, me mimo más y veo que no doy tanto asquete como me quieren hacer pensar.

Yo asquerosita precopa

  • Mi sangre huele a sangre… y flujo. Y fin.

Otro de los puntos fuertes de rechazo y de miedo era cómo olería mi regla ahora que no había ninguna barrera artificial, ningún control mágico de esos. Pero no hubo caos. Resulta que mi regla huele a sangre y flujo, que dependiendo del día y del ciclo se acentúan unos olores u otros. Pero ya.

  • La gente sigue teniendo mucho prejuicio

Gente aún no receptiva

(Casi) Nadie cree ya que la mayonesa se le corta o se le marchitan las plantas, pero sigue habiendo mucho prejuicio hacia algo tan inherente a nuestros cuerpos como es menstruar. Cuando empecé a usar la copa, la gente no entendía que si la esterilizo es imposible que contamine algo con nada que yo pueda tener en la sangre, me miraba raro cuando les explicaba el mecanismo y me decían que reutilizar era una guarrada… y la gente me lo sigue diciendo.

Está claro que los prejuicios y las ideas erróneas provocan mucho lío. Líos de los cuales se van aclarando todos con el uso y mayor consumo de la copa. Pero aún hay mucho que hacer.

Con este artículo no pretendo hacer apología de nada, sólo señalar qué me pasó a mí con intención de aclarar dudas frecuentes. Es obvio que cada quien elegirá el método que mejor le vaya y con el que mayor comodidad y seguridad sienta. Pues lo más importante, al fin y al cabo, es que podamos elegir lo que más nos convenga.

Sea como fuera, tú decides

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